Cualquier día es hoy

Camino solo bajo la profunda cúpula celeste;
todo silencio a
mi alrededor. Las luces nocturnas quedan
reflejadas en el asfalto húmedo de lluvia.
Camino por enormes avenidas de
aceras estrechas, donde
apenas algún coche pasa
apresurado;
apenas un barrendero recoge los
cabellos sueltos por el otoño.
Camino sobre las calles empedradas, entre
birretes caídos por los suelos,
nuevamente en esta ciudad infinita cuyo
único límite es el mar.
Dejo a mi lado los edificios
que me rodearon día tras día;
con melancolía, igual que
la hoja seca que queda sola
entre las desnudas ramas.
Y pienso.
¿Cuántos semáforos se me han cerrado
cuando más corría,
cuando más seguro estaba de
llegar?
¿Cuántos ventanales se me abrieron
cuando pequeñas puertas se me cerraron?
Cruzo la calle inmensa
y pienso: son perfectas mis
imperfecciones. Sin embargo,
he sanado mis heridas en versos desordenados,
he cambiado la cerradura a mi corazón,
he dejado de lado cuanto me coartaba y
me he enfrentado a mis planes y aspiraciones.
Apenas llego al portal que me acogió
los diez mejores meses de mi vida,
lo veo claro. Abro la puerta y murmuro:

Cualquier día es hoy.

El mejor abuelo del mundo (1128)

Mi abuelo ha muerto.
Un maremoto anida en mi pecho. Caprichosamente me lanza su oleaje, que sube y sube, oprimiendo mis pulmones, anegándolos, y mi cara se tensa como un velamen al viento; entonces sale a flote mi rostro más profundo y oculto tras horas y horas de velatorio, familiares y pésames. Y en verdad que pesa este dolor. Las olas me invaden arrítmicas y se desbordan por mi cara.

¿Cómo se puede llorar con una gran sonrisa?
Sabiendo que he tenido el mejor abuelo del mundo.


Por mi cabeza pasan miles
de imágenes.
El ruido acelerado de sus pulmones llenándose
en el hospital, que
llenaba también mis cuencas;
el féretro abierto;
los "horario de celebraciones".
¿Celebraciones? Iros a tomar por culo.

Lo siento, abuelo. Dijiste que no lo hiciera pero
cierro fuerte los ojos y
No reprimo mis lágrimas.
Tiempo hace que empecé estas
palabras,
pues tiempo hace desde que soñaba
con este día
funesto.
Instante temido
en sueños y hospitales.
Estos versos durante tantos pesimistas
días escritos
(ojalá duraran por siempre)
acaban contigo.
Si la muerte fue un tema que te
persiguió en vida,
mira que a mí la tuya
también.


Aunque esté escribiendo esto, no te preocupes. Cuando pueda me pongo a trabajar y verás como seré un tío cojonudo, como tú querías.
Por fin he tenido un tiempo de reflexión conmigo mismo. Todavía me cuesta hablar de ti en pasado, pero te he llegado a ver como un grato recuerdo. Pienso mucho en ti, pero no ya con pena sino con alegría, pues son todo recuerdos felices, joviales, animados como tú eres (perdón, eras). Me he reconciliado con tu ausencia, la angustia ha desaparecido. Y te echo mucho me menos. Jamás te olvidaré.

Cáceres

Varios meses después, y varios viajes añadidos a mi mochila, sigo pensando en éste y en los versos que inspiró.

Bajo las tranquilas sombras nocturnas
de una terraza
se alcanzaban a oír los tambores
de una lejana procesión.
La piedad de Cristo representada.
Otro ruido traquetea de fondo:
maletas.
Maletas de todos los
tamaños y colores.
Maletas que vienen,
maletas que se van.
Las nuestras se unirán pronto a ellas.
Negras figuras suben y bajan
por las calles empedradas.
Cáceres,
ciudad sin catedral,
ciudad fortificada por
culturas diversas y lejanas.
Con murallas rojizas,
robustas torres.

Tierra de conquistadores,
tierra de cabrones.
Tierra de gallardos, valerosos,
osados, intrépidos;
tierra de desesperados, de bandidos,
de ladrones y de luchadores.
Cáceres.
Tierra que tan bellos nombres ha legado,
tu guerrera figura ha quedado por siempre
grabada en la historia y
en mi pecho.




Plaza mayor de Plasencia.










Trujillo.

Cómo

Cómo una habitación tan exigua puede
ofrecer visiones de paraísos
en apariencia inalcanzables.
Cómo una habitación tan pequeña puede
albergar sentimientos tan fuertes,
pasiones tan ardientes.
Cómo una habitación tan chica puede
hacerse tan desmesuradamente grande.
Cómo un lugar tan oscuro puede
ofrecer tanta luz, tanto color, tantos
fuegos artificiales,
llamas y explosiones.
Cómo una habitación tan incrédula puede
contemplar tanta magia.
Cómo una habitación de paredes tan inexpresivas es capaz de
contener un arte tan profundo.
Cómo un espacio tan ceniciento puede
llevar dentro tanta diversión y placer.
Cómo una habitación tan escasa puede
llenar de abundancia a dos cuerpos que
se buscan, se palpan, se besan, se encuentran,
se entregan.
Cómo una habitación tan inane puede
ocultar entre sus muros tan
variadas sensaciones.
Cómo una estancia tan tremendamente seca puede
inundarse de vientos y flujos desbordantes.
Cómo en una habitación tan baja, tan estrecha, tan ruidosa, se puede
llegar tan alto, tan amplio, tan tranquilo.
Cómo dos desconocidos llegan a
saberse tanto, aprenderse tanto, entregarse tanto
con tanta naturalidad, tanta despreocupación;
con tanta confianza.

C. Tangana - Drama

Desiderio straziante

I miei occhi dicono "desiderio"
mentre nei tuoi si legge "lo so".
Quanto i tuoi occhi mi attraggono.
Come mai questo magnetismo?
Da dove esce questa magia?
Ti guardo e il tuo corpo brilla
con luce propria.
Ma cosa dici tu?
Sei un enigma, sei un mistero,
sei un problema che non so
risolvere.
Tu sei il mio huracán Katrina.
Questo fiocco d'amore che cade,
lento, parsimonioso,
anelante,
non sa dove finirà.
Non sa come finirà.
Chissà se le mie fantasie si
materializzeranno
nella tua materia corporea;
chissà se il mio aspettare
finirà finalmente in corsa per
averti, per prenderti nelle mie
braccia.
O chissà se tutte le speranze saranno
vane, se la mia indecisione
deciderà una sconfitta,
se tutto sto tempo non è stato che
un gioco futile e spensierato
del tuo sorriso straziante.

Non ne posso più

Una guinda me espera incitante
tra due labbra bermellón,
paciente, provocadora; no me aparta la vista
dei tuoi capelli corti,
dei tuoi occhi chiari dove si infiamma il sole,
del tuo sorriso anelante,
di tutto il tuo corpo tanto tempo
desiderato.
No ne posso più;
ho cercato di rimanere fermo, zitto, cieco a
questa immagine che mi impazza,
e non ne posso più.
Così inizio a correre e correre finché arrivo
da te,
e continuo ancora a correre,
finché non ti vedo urlare, abbracciarmi,
graffiarmi con le tue unghie rosse;
finché non finiamo nel pavimento,
ávidos el uno del otro,
i cuori accelerati allo stesso compasso, scivolando su e giù;
finché non cada la notte senza rendercene conto,
senza averne cura,
l'uno sopra l'altro, l'uno
accanto all'altro,
respirando lo stesso alito caldo.
E ancora più, finché i nostri corpi bagnati non dicano "basta", finché non
vincano la stanchezza ed il sonno,
per finire insieme nel buio accogliente
della magica notte
genovese.

Missing you

Aún me atormenta la
llama de tu recuerdo.
Como una rama chamuscada que
propaga el fuego y
acaba por incendiar el bosque de mi pecho.
Recuerdo tu tímida voz pidiéndome
agarrarte;
tu mano impaciente
apretándome;
tu boca inquieta
enloqueciéndome.
Pronto,
antes de lo que imaginas,
volveremos a encontrarnos,
afogados, ciegos de pasión;
y mi español no será la única lengua que
recorra tu piel, ora
vibrando, ora
mordiendo.
Apenas te dés cuenta
estaré sobre ti, hambriento,
más hambriento
de ti
de lo que he estado nunca.
Estaré ansioso, voraz, sediento
de ti,
de tu cuerpo,
de cómo acaricias mi cabeza cuando
te recorro.
Y pronto también,
pasados por el agua del
torrente embravecido, caeremos,
exhaustos,
el uno junto al otro; cerraremos
los ojos, aún temblando, y en cálido abrazo nos
quedaremos dormidos de nuevo.